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"Imagínese esta ciudad universal, donde cada paso dado en un puente, en una plaza, nos hace recordar un gran pasado, y donde cada esquina, narra un fragmento de historia." (Goethe)

IGLESIA DE SAINT-LEU-SAINT GUILLES

La Iglesia de Saint-Leu-Saint-Gilles es una iglesia parroquial católica romana situada en el primer distrito de París, en la rue Saint-Denis. Desde 1819 alberga las reliquias de la emperatriz Santa Elena, madre de Constantino, por lo que sigue siendo un lugar de veneración en las iglesias católica romana y ortodoxa oriental. 

Iglesia de Saint-Leu-Saint-Gilles 

Santa Elena

Históricamente fue la madre de Constantino, emperador romano desde el año 306 hasta el 337 d.C. y el primero en convertirse al cristianismo.

Se desconoce el lugar de su fallecimiento. Se cree que sus restos fueron enviados a Roma y depositados en un mausoleo donde estuvo hasta el año 840. Monjes franceses trasladaron parte de los restos a Hautvillers; más adelante fueron entregados a los Caballeros de la Orden del Santo Sepulcro, para llegar por último y descansar en la iglesia de Saint-Leu-Saint-Gilles.

Historia

El origen de la iglesia de Saint-Leu-Saint-Gilles se remonta al siglo XII, aunque el edificio actual es el resultado de numerosas reconstrucciones y reformas.

En el año 1117, dos monjes de la abadía de Saint-Magloire, establecida en la isla de la Cité, se trasladaron a unos terrenos situados junto a la actual rue Saint-Denis, donde la comunidad ya poseía una capilla dedicada a San Jorge y un cementerio.

Esta presencia explica por qué los monjes se establecieron allí. El lugar se encontraba entonces en una zona todavía poco urbanizada, en el camino que conducía de París a Saint-Denis.

En el año 1138, la comunidad monástica se trasladó definitivamente a este emplazamiento. Con el tiempo, las tierras y dependencias monásticas quedaron integradas en un barrio cada vez más poblado.


Fachada de la iglesia Saint-Leu-Saint-Gilles

Iglesia de Saint-Leu-Saint-Gilles 

La fundación de la iglesia dedicada a Saint-Gilles tuvo lugar en el año 1235. Los monjes autorizaron la construcción de una iglesia independiente de su recinto monástico dedicada a Saint-Gilles. El crecimiento de la población hizo necesario disponer de un lugar de culto para los habitantes del barrio, conocido como Bourg-l'Abbé.

Entre 1319 y 1320 se construyó un edificio más amplio en el emplazamiento de la nave actual. Las fuentes históricas sitúan el comienzo de las obras en 1319 y su reconstrucción en torno a 1320. Fue en este periodo cuando la iglesia tomó los dos nombres: Saint-Leu-Saint-Gilles en referencia a dos santos distintos: San Gil, el ermitaño cuya leyenda cuenta que fue protegido por una cierva y San Leu, también llamado San Lupo, obispo de Sens en el siglo VI. Uno de los motivos que contribuyó a asociar estos dos nombres fue  la coincidencia de sus festividades. 

Iglesia de Saint-Leu-Saint-Gilles 

Entre los siglos XV y XVI se realizaron nuevas ampliaciones en las que se suceden dos estilos: a finales del siglo XV, gótico tardío, se modificaron las naves laterales, y a comienzos del siglo XVI, en la transición al Renacimiento, se amplió el coro y se construyeron las capillas.

También se realizaron importantes trabajos en las bóvedas y en el campanario. Un aspecto llamativo sobre el campanario fue el traslado de la aguja a una nueva torre situada al sur. El antiguo campanario, situado al norte y amenazado de ruina, fue sustituido por una torre al sur. El carpintero, Guillaume Guérin, hizo trasladar la aguja mediante un andamiaje de más de veinte metros de altura, sin desmontarla.

El primer registro parroquial data de 1533, según la historia publicada por la propia iglesia, y algunas fuentes históricas sitúan en el año 1617 su constitución formal como parroquia.


Plano Turgot 1734-1739 en el que se ve la iglesia.

Del siglo XVIII, además de nuevas intervenciones en el edificio, cabe destacar la llegada de Los Caballeros del Santo Sepulcro a esta iglesia, en el año 1780, motivada por la demolición de su iglesia. Esta se encontraba también en la rue Saint-Denis, a poca distancia de la iglesia de Saint-Leu-Saint-Gilles. Las fuentes que he consultado no explican con claridad cuál fue el motivo concreto que llevó a ordenar su derribo.

Durante la Revolución Francesa la iglesia también se vio afectada. En 1793 se eliminaron diversos símbolos monárquicos y religiosos. Finalmente, fue cerrada y se destinó a otros usos, entre ellos el almacenamiento de productos alimentarios. Su futuro estuvo amenazado a causa de los daños que sufrió. 

Iglesia de Saint-Leu-Saint-Gilles 

Con la llegada del siglo XIX la iglesia no tuvo buenos comienzos. En 1801 se inició la recuperación de la vida religiosa, pero la situación económica de la parroquia dificultó la reapertura.

En 1811 estuvo amenazada de supresión. Según la historia parroquial, el sacerdote de entonces, el abad Martinet, intervino ante Napoleón I para defender su conservación.

En noviembre de 1819, los Caballeros del Santo Sepulcro trasladaron a Saint-Leu-Saint-Gilles unas reliquias atribuidas a santa Elena. Según la historia de la parroquia, estos volvieron a ocupar solemnemente su iglesia capitular alrededor de un siglo después de su dispersión en el siglo XIX.

Las reliquias fueron depositadas inicialmente en la cripta y posteriormente trasladadas a otros lugares dentro de la iglesia. Hoy constituyen uno de los elementos más significativos de su patrimonio devocional.


Iglesia de Saint-Leu-Saint-Gilles

Durante la Revolución de Julio de 1830, la rue Saint-Denis se convirtió en escenario de enfrentamientos y fue utilizada para atender a los heridos.

Entre 1845-1848, con la transformación urbanística, tiendas y pequeños establecimientos que rodeaban la entrada de la iglesia fueron demolidos. Se renovó la portada, pero en esta nueva concepción del espacio urbano, los edificios religiosos empezaban a verse afectados por las reformas de las calles y los espacios públicos. 

Casas adyacentes al lado sur de la iglesia. Vista de la cabecera, en proceso de demolición en 1856. Tomada de wikipedia. 

Hacia 1857 se llevó a cabo la apertura del boulevard de Sébastopol. Esta fue una de las intervenciones más destructivas para la estructura histórica del templo. Se exigió modificar la cabecera de la iglesia, se perdieron tres capillas y el ábside quedó recortado varios metros.

El arquitecto Victor Baltard participó en la remodelación del edificio y diseñó la sala adyacente que serviría como capilla de la Virgen.

Durante la Comuna de París, en 1871, de nuevo la iglesia fue cerrada temporalmente. Su párroco fue detenido y el edificio sufrió daños, incluidos destrozos en las esculturas. La parroquia conserva una placa conmemorativa relacionada con el encarcelamiento del sacerdote.

Casa adyacente al flanco sur de la iglesia, en proceso de demolición en 1856. Vista desde el suroeste hacia la calle Saint-Denis

En el siglo XX, con la ley francesa de la separación de la Iglesia y el Estado, la parroquia perdió parte de los recursos y dependencias con los que había contado tradicionalmente. Como ocurrió con muchas iglesias francesas, tuvo que adaptarse a una nueva situación jurídica y económica.

Interior:

La iglesia de Saint-Leu-Saint-Gilles es un templo de origen medieval en el que predomina el estilo gótico. Su interior combina elementos arquitectónicos góticos con obras escultóricas renacentistas y pinturas murales del siglo XIX. Parte de su interés histórico y artístico se encuentra en estos elementos:


Imagen tomada de  Ministerio de Cultura de Francia, en su catálogo oficial

Uno de los relieves de alabastro del siglo XV que se conserva en la iglesia. Está atribuido a la escuela inglesa de Nottingham. Este representa la Última Cena de Jesús con los apóstoles en torno a la mesa. Se puede apreciar en el pasillo que conduce a la sacristía.


 

Iglesia de Saint-Leu-Saint-Gilles 

He elegido esta imagen porque es una muestra de cómo el edificio ha ido acumulando elementos de distintos siglos. La arquitectura de la capilla se compone de bóvedas apuntadas y arcos góticos, mientras que la decoración pintada y dorada introduce elementos de épocas posteriores.

La pintura mural representa el Bautismo de Cristo en el río Jordán por San Juan Bautista, de Jean-Louis Bézard. En el altar, el paño rojo que lo cubre, en parte, y los manteles blancos de las sillas llevan la cruz de Jerusalén: una cruz central y cuatro cruces pequeñas. Es el emblema tradicional asociado al Santo Sepulcro y a la orden caballeresca que lleva su nombre.

Es de resaltar también el mosaico de la derecha de la imagen: representa una figura eclesiástica con vestiduras ceremoniales y una cruz roja sobre la ropa. El estilo y los motivos de las cruces evocan la iconografía vinculada a Jerusalén y al Santo Sepulcro. Por su ubicación junto al altar y los símbolos a que hace alusión, podría estar relacionado con la presencia de los Caballeros del Santo Sepulcro en esta iglesia. 

Iglesia de Saint-Leu-Saint-Gilles 

En esta capilla se encuentra la imagen de Santa Ana enseñando a leer a la Virgen María cuando era niña. Atribuido a una escuela escultórica francesa del siglo XVI. El grupo es de mármol y está catalogado como obra del siglo XVI en el inventario del patrimonio francés.

El órgano de Clicquot

La iglesia cuenta con un órgano asociado al célebre organero François-Henri Clicquot, fechado en 1788.

El órgano de Saint-Leu-Saint-Gilles merece una atención especial en la historia de la iglesia:

La existencia de un órgano fue atestiguada antes de 1603. Se sabe casi nada sobre el instrumento original. Solo quedan unos pocos elementos de carpintería en la consola del órgano actual. Es probable que entonces hablara en un teclado y algunos registros, y que su carcasa fuera mucho más pequeña que el instrumento actual.

Las primeras intervenciones conocidas de organeros en St-Leu St-Gilles datan de 1619: el organero Pescheur modificó y amplió el órgano original, pero mantuvo la caja inicial. El instrumento era entonces modesto en tamaño, con un teclado y un pedal en Draw.

Iglesia de Saint-Leu-Saint-Gilles 

En 1637 se decidió ampliarlo. Fue el organero Jolly quien se hizo cargo de la obra y quien, hasta 1658, llevó el instrumento casi a las dimensiones que conocemos hoy añadiendo el positivo trasero. En ese momento, el instrumento tenía voz en 3 teclados y pedal y 25 registros.

En 1671 se llevó a cabo una nueva reelaboración del instrumento por parte del organero Enocq, quien añadió un cuarto teclado, amplió el rango de la pedalera y cambió 10 registros, pero sin modificar profundamente las características del sonido. El instrumento alcanza 4 teclados y 28 registros.

François-Henri Clicquot marcará profundamente el órgano de Saint-Leu - Saint-Gilles. Consideró que el órgano de Joly y Enocq no sonaba lo suficientemente bien y que el espacio era demasiado pequeño. Por ello, añadió las alas cóncavas al gabinete del gran órgano, lo que permitió dar más espacio para las cajas de viento del órgano, el pedal y los manuales de eco y récit (teclado). Es muy probable que también renovara toda la tubería y la mecánica. Está protegido como monumento histórico francés.

El organero Suret modificó el órgano Clicquot sin distorsionarlo conservando la mayor parte de la mecánica y del material sonoro. Su intervención suele fecharse en 1867. 

Iglesia de Saint-Leu-Saint-Gilles 

Entre 1911 y 1912, probablemente, el organero Mutin, intervino para reparar algunos daños causados por la Comuna de París y para realizar algunas adaptaciones.

El organero Béasse intervino a principios de la década de 1920 realizando también algunas adaptaciones.

Para mantener un órgano en condiciones de funcionamiento satisfactorias, se estima que es necesario realizar restauraciones cada 30 a 40 años. A lo largo del siglo XX, el órgano no ha sufrido ninguna intervención y su estado ha ido deteriorándose.

En 1967 el órgano sufrió graves daños durante un incendio. Y lo que no fue destruido por el fuego y el calor probablemente se dañó por el agua y los productos de extinción usados para apagar el fuego. Desde entonces, el órgano ha sido totalmente intocable.

Iglesia de Saint-Leu-Saint-Gilles 

Saint-Leu-Saint-Gilles no es una iglesia que se construyó de una sola vez, sino un edificio medieval que ha sobrevivido a la Revolución francesa, a los conflictos políticos del siglo XIX y a las grandes transformaciones urbanísticas de París. Su historia permite seguir, a través de un único templo, la evolución de un barrio desde la Edad Media hasta la ciudad moderna.

¿Por qué una iglesia dedicada a dos santos? Aunque la iglesia nació como Saint-Gilles, posteriormente quedó asociada también a Saint-Leu, obispo de Sens y su festividad coincidía con la de Saint-Gilles, el 1 de septiembre.

Es una iglesia tal vez poco conocida para los turistas que visitan París. En parte por la ubicación, en parte por la negrura que la cubre debido a la contaminación y encajada entre edificios es fácil que pase desapercibida.

En 1915, el Ministerio de Cultura francés lo declaró monumento de valor histórico. 





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